Archivos Mensuales: noviembre 2015

3 mitos sobre los Influencers (para las marcas) 

Buenos y felices días! Para este vienes nos hemos levantado con ganas de desmontar mitos sobre el marketing de influencia para las marcas y empresas que andan aún algo despistadas. Lo venimos explicando largo y tendido pero hoy vamos directo al grano para que quede bien registrado. 

  1. Mito 1: el marketing de influencia es gratis. No!!! Fatal error!!! Para empezar tendrás que tener a alguien que gestione tus contactos con influencers, que los busque y seleccione, que los conozca, que haga un seguimiento de la acción… Para continuar, los influencers querrán ser remunerados. Más o menos, en dinero y en especies, pero remunerados. Nada es gratis! 
  2. Mito 2: todos los influencers son iguales! Tampoco. Hay gente que está empezando y otra encumbrada, con un caché u otro, con sus manías, más o menos profesionales (porque todavía estamos en ese punto en que hay blogs de andar por casa, por ejemplo, muy dignos y cuidados pero que son totalmente un hobby y dependen del tiempo y las ganas del blogger, u otros influencers que tienen hasta una o varias agencias de representación). Que hayas tenido una buena o mal experiencia en el pasado con x no te garantiza que siempre sea así con cualquier otro. Por eso la importancia de la gestor que decíamos en el punto 1.  
  3. Mito 3: si cuela, cuela, y si no da igual porque no es mi estrategia de marketing principal. El error aquí es no acordar al marketing de influencia la importancia que tiene. Porque si vas a bulto es evidente que no vas a seleccionar el influencer que más te conviene por tipo de público, estilo y caché. Así es imposible tener buenos resultados. Dale la importancia que tiene o mejor déjalo para más adelante, cuando tengas tiempo, objetivos, estrategia y partida presupuestaria. 

Y con esto y un bizcocho… Feliz fin de semana! 

PD: la semana que viene vamos con los mitos para los influencers. Ideas? 😉 

herramientas para crear contenido molón: imágenes, vídeos, infografías y presentaciones

Kit de herramientas digitales para tu contenido 

Encontrar imágenes libres de derechos, editarlas, crear infografías o incluso acompañar tus contenidos con presentaciones no es nada fácil pero hay que hacerlo. Por eso hoy vamos con un post facilito pero útil en que he recopilado diferentes regomendaciones de herramientas gracias a infografías encontradas en Pinterest. En mi tablero “Redes Sociales: herramientas” hay muchas más 😉

10 editores de imágenes online gratuitos:  yo soy muy fan de Pixrl (el 9), que es o llevar el Photoshop a cuestas allá si de vayas.  Sigue leyendo

Querida bloguera: no disponemos de presupuesto para estas acciones

presupusto acciones con blogs

Cuando abres un blog, la mayoría de las veces llevado por un interés personal, sin ánimo de lucro y con la sana intención de buscar un desahogo a tus inquietudes o ser un punto de información valiosa para la humanidad, antes o después llega el día en el que te encuentras cómodamente sentado en ese flamante despacho de blogger que te has montado (sí, porque en el mundo de unicornios blogueriles tú escribes en un entorno que ni en The Times, no en tu cutre móvil sentado en la parada del autobús, que eso no es cool) cuando llega ella: la primera propuesta para que vendas tu integridad por una crema. Y luego te invitan a un evento, y haces contactos y tú te ves lanzado al estrellato en menos de lo que duran dos telediarios. Y cuanto te visualizas en la cresta de la ola ¡pumba! Resulta que hay alguien que te envía una de esas famosas notas de prensa para que publiques gratis. ¡Gratis total! Gratis-free. Gratis sin ningún beneficio para ti. Ojo, que teniendo en cuenta que no conviene vivir como blogger al margen de la ley, igual hasta te están haciendo un favor ofreciéndote esa información de interés tan relevante para tu blog a cambio de nada. Si las marcas y agencias de comunicación lo hacen por ti. Para que ganes por partida doble: para que informes a tus lectores y para que Hacienda no tenga nada que recriminarte. En fin, que si aún no te has visto en esta coyuntura, que sepas que antes o después tú también pasarás por esto en tu aventura blogueril. Te oriento un poco sobre lo que te puedes encontrar, aunque los escenarios son tan variables como poca vergüenza tenga el encargado de turno para pedirte que trabajes sin cobrar.

1. Querida bloguera: esta información es de gran interés para tus lectores. A ver criatura que estás detrás del envío de la nota de prensa: si tú has llegado hasta mi blog, será que no lo estoy haciendo tan mal y que, efectivamente, he logrado tener una audiencia de cierto tamaño, con lo cual ¿vas a saber tú mejor que yo lo que quieren leer mis lectores? Que sí, que tu propuesta puede ser lo más revolucionario del mundo para mi sector, pero si no he hablado sobre ella antes por algo será. Que yo estoy muy al día de todo lo relacionado con mi temática. ¿Quieres que pruebe tu producto o servicio? ¿Quieres publicidad gratis? Te paso mis tarifas y seguimos hablando como trabajadores responsables, serios y bien cualificados.

2. Querida bloguera: no disponemos de presupuesto para estas acciones. No te preocupes criatura que estás detrás de la nota de prensa ¡si no me pillas por sorpresa! Ya me veía venir el percal y que tú lo que quieres es que te promocione gratis. Pues que sepas que empezamos con mal pie. Gratis, gratis, lo que se dice sin ver un céntimo ni una muestra de nada, pues sinceramente, así no vas a conseguir que me interese mucho el negocio que me propones. ¿Qué es de interés para mis lectores? No me cabe la menor duda, pero seguro que acceden a esa valiosísima información a través de otros bloggers menos “selectivos” que yo y más dados al altruismo empresarial. No sufras por ellos, que yo no sufriré al pensar en lo que vas a durar tú en tu puesto con semejantes técnicas de negociación y promoción en el marketing on line.

3. Querida bloguera: la multinacional no tiene un departamento que gestione la promoción en blogs. Excusa que es prima hermana de la anterior. O sea, querida criatura que estás detrás de la nota de prensa, tienes el enorme valor de mandarme tu información como quien no quiere la cosa, me haces perder el tiempo con mails de ida y vuelta y conversaciones que sabemos desde un inicio que no van a llegar a ninguna parte, y ahora intentas que te entienda, porque esa mega empresa internacional, que gasta millones de euros anuales en promocionarse en medios tradicionales (prensa, radio y televisión) y en marquesinas de autobuses y en estadios de fútbol ¿no tiene cuatro perras sueltas para dirigirse al público objetivo de un blog porque no tiene un departamento encargado? Si en el fondo te entiendo: la burocracia nos comerá un día a todos por las patas para arriba. Pero entiéndeme tú también. En mi casa tenemos la fea costumbre de querer comer todos los días y de pagar facturas. Tampoco tenemos un departamento que gestiones cada una de estas tareas de forma unilateral y sin interferencias entre ellas, pero ¡ay si no fuéramos capaces de organizarnos! Todos muertos de hambre, o de frío, o sin lavar de un día para otro. Si la empresa a la que representas no está interesada en tener presencia en medios on line ¿qué más te da que yo me haga eco de tus noticias desde mi humilde morada blogueril? ¿Lo haces realmente sólo por informar a mis lectores? ¿No pretendéis ganar nada haciéndome llegar esta información? Ambos sabemos las respuestas a todas estas cuestiones.

Cuando las relaciones entre una marca o su agencia de comunicación y un blogger se va por estos derroteros, poco arreglo suelen tener. Y un consejo de superviviente autodidacta en el 2.0: es mejor no confiar en promesas como que “cuando tengamos presupuesto para estas acciones serás el primero a quien contactemos”. Porque los días pasa, los meses pasan, los años pasan y la confianza ciega en gente a la que no conoces y que no te aporta nada puede resultar una pésima inversión de tiempo y esfuerzos a la larga. Que no os dé vergüenza negaros a estos acuerdos gratuitos. A ellos no les da ningún reparo pediros que trabajéis gratis, así es que no sois peores personas por pagarles con la misma moneda. ¿No?

Escoge de qué hablar… Y de qué no! 

El “fuera de plano” es un concepto que los creadores audiovisuales tienen muy claro. Juegan con él, se hacen los misteriosos o simplemente omiten. Y es que hay una marcada opinión, un sentido editorial, en lo que escogemos no mostrar, en los temas que no tocamos, en lo que silenciamos y obviamos. Te has parado a pensar dónde está tu límite? De qué quieres (y puedes) hablar y qué es lo que dejas fuera?

  Recientemente la influencer en instagram con más de 712.000 seguidores, Essena O’Neill, abandonaba la red social porque aseguraba que esa “no es la vida real” y desvelaba sus trucos y falsedades. Al leer el artículo de El País La estrella de Instagram revela sus engaños pensé que era otra que había inventado todo para lucrase. Pero en realidad es más bien una denuncia sobre la obsesión a que se puede llegar por agradar a un público y las horas y montajes que hay tras una imagen o una vida aparentemente idílica. Muchos estudios demuestran que lo que compartimos en las redes sociales es sólo una parte concreta de nuestra vida e idiosincrasia y por eso conviene reflexionar sobre cuánto hay de verdad o mentira en ese amigo que parece vivir en vacaciones eternas a juzgar por sus fotos de Facebook. Es más, si antes publicaba y antes no, y es realmente tu amigo, llámalo. Tiene pinta que pasa por un mal momento. 

Pero volvamos a los influencers: los seguimos, creemos y adoptamos como parte de la familia virtual por su cercanía. Pero quizá nos falta un punto crítico como seguidores para darnos cuenta que obviamente no es oro todo lo que reluce. En el artículo de El País, reproducían las palabras de la instagramer:

El 27 de octubre, O’Neill eliminó más de 2.000 fotografías que había compartido con otros usuarios en Instagram “que no sirvieron para otro propósito que no fuera la auto promoción” y creó una página web para ayudar a otros adolescentes y jóvenes a desengancharse de los follows y los likes, relata la modelo. En su sitio Let’s be game changers (vamos a cambiar el juego), la australiana comparte vídeos y textos en los que relata y confiesa sus sentimientos y hasta ha escrito su declaración de principios —veganismo, salud mental, física y espiritual o preservación del planeta Tierra, entre otros—.

(…) O’Neill consiguió incluso que diferentes marcas le pagaran por lucir sus productos. “Ganaba 1.300 euros fácilmente por un post”, cuenta la joven. Por una fotografía —aparentemente natural— en la que aparece sonriendo, con un vestido marinero y bebiendo zumo, la australiana ganó 365 euros: “Por aquel entonces, tenía 150.000 seguidores; con medio millón supe que muchas marcas online pagaban 1.800 euros por una imagen. Esta fotografía no tiene sustancia. Tened cuidado con lo que promocionan las personas y preguntaos a vosotros mismos: ‘¿Cuál es su intención detrás de la foto?”, dice O’Neill. 

Por otro lado, en un excelente post sobre si los fans son y se tratan como borregos o no por parte de influencers y marcas subyace una reivindicación: los lectores o seguidores de un canal no son tontos y tienen criterio. 

  
Olga y Antuan reflexionaban hace poco sobre mostrar o no a su hijo menor y porqué. Este es otro de los grandes debates: la seguridad del menor (y el adulto), la responsabilidad, si dar detalles, cuáles y hasta dónde. Os recomiendo su reflexión: 

 http://youtu.be/dZlOvUkLZbw 

Al final, a mi entender, todo se reduce a tener sentido común. A tener claro desde un principio lo que enseñamos, lo que no, a quién, cuándo y de qué modo. Efectivamente tener un blog o canal YouTube u otro canal en el que nos sigan más allá de nuestra casa y vecindario nos expone a los demás. A su curiosidad, su crítica, incluso su fanatismo si lo hubiera. Eso comporta una responsabilidad para con nosotros, lo que mencionamos y para con nuestra comunidad. 

Y tú? 

Dejas muchas cosas fuera de plano? Te has parado a pensarlo conscientemente y a actuar en consecuencia? 

Y tú, tienes un plan? 

Esa es la cuestión esencial para ser alguien en el mundillo blogueril, youtubero o snapchatero si eres mega moderno (y mega joven casi seguro también). Y es básico si eres una marca o empresa queriendo hacer “algo” con influencers. No te pregunto si has ligado o si te vas a casar. Lo que digo es si tienes un plan, una estrategia, para tu presencia online, tu marca personal, tu blog, canal o incluso tu empresa si estás lanzándote al ruedo. Y si no lo tienes, POR QUÉ? Es una buena estrategia no tener estrategia? NO!!!! Es pésima. Quizá tengas suerte, pero eso sucede pocas veces, como lo de la lotería que te arreglará la vida. 

He encontrado un par de infografías que servirán para poner en claro qué es eso de hacer un plan. Es más sencillo y de sentido común de lo que parece. Empecemos: 

Cómo planear tu estrategia de Social Media: 

  • Ten en cuenta que donde dice empresa puedes poner blog o can YouTube. 
  • Los clientes pueden ser usuarios o tu público objetivo: reclutadores si haces marca personal para encontrar trabajo, las personas que te interesan para tu networking, etc. 
  • Sí, antes de la planificación social media tienes que tener una estrategia global de tu empresa. 

Y si no la tienes la estructura básica es la misma. 

  1. Estudiar el mercado, tu situación y la competencia 
  2. Definir objetivos
  3. Definir público objetivo
  4. Definir  qué harás: acciones
  5. Pensar cómo medirás tus resultados 
  6. Aplicar
  7. Analizar
  8. Cambiar
  9. Seguir adelante
Cómo hacer un plan Social Media

Infografía de “apasionado de la redes sociales”

Ya tienes el plan? Eso está muy bien… Para llevarlo a la práctica tu plan social media necesitará concretarse en una estrategia de contenidos. Te doy otra pista… Estás aprovechando todo el potencial de cada red social para difundir el contenido que te cuesta tanto crear? 

Tú marca  en las diferentes redes sociales

Infografía de Jorge Felipe López

Entonces? Habemus estrategia? 

PD: No, no hace falta que estés en todas partes no a todas horas. Depende de tu objetivo, tu público, tus recursos… Lo importante es que no vayas como pollo sin cabeza. 

 

Bloggers al margen de la ley

bloggers al margen de la ley

Ser blogger es ese fantástico mundo de unicornios, hadas y fantasía, en el que tú te sientas a contar cuatro chorradas en tu bitácora, mientras las marcas relacionadas con tu temática empiezan a enviarte “regalos”, y te meten dinero en tu cuenta bancaria, o en la de PayPal, mientras vives a cuerpo de rey sin dar un palo al agua. Si sois bloggers profesionales ¿os suena la definición? Si sois bloggers por afición ¿creéis que los bloggers profesionales viven así de verdad? Si no tenéis blog ¡no lo abráis dejandoos llevar por este falso mito! Un blogger es un trabajador como otro cualquiera, con un lugar de trabajo peculiar, unos horarios flexibles pero eternos y unos deberes para con la administración pública, especialmente para nuestra adorable amiga Hacienda y su prima hermana la Seguridad Social. ¡Hala! Se murió el unicornio y se nos cayó el mito. Es cierto que al ser freelance, cobrar muchas veces en especie y ser en ocasiones una actividad complementaria a otros trabajos o un mero hobby que de repente empezamos a rentabilizar, la situación legal de un blogger es algo difusa. Bueno, en realidad no es que lo sea, es que la gente no quiere darse por enterada. Pero toda transacción de dinero a cambio de un trabajo, o de productos que salen de su empresa para llegar a un destinatario, todo está gravado con sus correspondientes impuestos. Ser blogger ya no mola tanto ¿eh? Yo no soy experta en temas legales, pero desde que mi blog comenzó a dar esos inesperados frutos ¡le temo más a una sanción que a una vara verde! Por eso os dejo algunas perlas de conocimiento que he adquirido durante este tiempo. Así, muy de andar por casa.

1. El cobro en especie. Aquí andamos todos aún en volandas. Si a tu casa llega una caja de cremas ¿quién se va a enterar? ¿Quién va a saber que no las has comprado tú en la farmacia o en el supermercado? El pago en especie depende mucho de la contabilidad que lleve cada empresa que te contacte. Algunas emiten una factura a precio 0 a nombre del blogger, de forma que el intercambio queda registrado y nadie debe nada a nadie. Pero eso de admitir productos como “regalos”… en fin, que a poco que Hacienda espabile se te acaba el chollo y deberás asumir el IVA de ese vaivén de artículos de los que estás dejando huella en tu blog y presumiendo en las redes sociales para envidia del personal.

2. El cobro en metálico. Si te han ofrecido tu primera colaboración mediante un abono de dinero en tu cuenta bancaria o de PayPal, si tienes programas de afiliación como Amazon, publicidad mediante banners como Adense, etc. ¡Ojito! Si tu blog tiene relación con tu trabajo habitual, aún podrás justificar estos ingresos de forma legal como rendimiento de tu trabajo, pagar tu IRPF correspondiente cuando llegue el momento de hacer la declaración de la renta y todos felices y dentro del margen de la ley. Pero como no justifiques estos ingresos, prepárate para la persecución de la Agencia Tributaria: pago de recargos por no haberlo declarado, de penalidades por tu mala fe al proceder con el ocultamiento… Incluso si los declaras como rendimientos del trabajo, puede que la ganancia no te beneficie, porque si lo consideran una fuente diferente de ingresos te aplican un porcentaje mayor de retención a todo lo que ganas en conjunto en tu vida laboral, por lo que puede salirte muy caro el experimento e incluso perder dinero.

3. ¿Alta en Hacienda, en la Seguridad Social o en los dos? Aquí hay un truco importante y es que el alta en la Seguridad Social como autónomo sólo es obligatorio si la actividad que realizas como blogger se considera habitual y continuada en el tiempo o si supera el salario mínimo interprofesional (algo más de 9.000 euros brutos al año). O sea: si sólo haces un post patrocinado de higos a brevas, olvídate del alta porque no te va a salir rentable. Pero si el negocio se normaliza y vas haciéndolos de forma habitual, insertas banners o pactas cualquier tipo de acuerdo remunerado ¡ha llegado el momento de hacerte autónomo! Y ojo, porque al principio las cuotas para nuevos autónomos son reducidas (54 euros los primeros 6 meses) y muy tentadoras, pero como no cambien las normas con el nuevo Gobierno de turno, la cuota íntegra mínima seguirá siendo de 260 euros mensuales una vez pasado el periodo de bonificación. Vamos, que o facturas mucho más de esos 260 euros o vas a trabajar como blogger sólo para pagar a la Seguridad Social. Que es algo muy solidario y digno de elogio para cooperar en el desarrollo de los servicios públicos de este país, pero seguro que no es lo que tenías en mente cuando vivías en ese mundo de unicornios y envidiabas a los bloggers profesionales. ¡Si es que la envidia nunca trae nada bueno! Pero aunque ganes una mínima cantidad como blogger, debes estar dado de alta en Hacienda para poder emitir facturas a título personal, con tu DNI. Esto es un trámite muy sencillo, gratuito y que mantendrá en situación legal todas esas colaboraciones que logres pactar. De lo que cobres, recuerda restar el IVA (21% de forma general o el que corresponda según vuestra actividad particular) y el IRPF (7% para nuevas personas dada de alta en el Impuesto de Actividades Económicas y nuevos autónomos).

4. El gestor es tu amigo. La verdad es que la administración da poca información y andan bastante crípticos en este tema, por lo que quien te atienda en la ventanilla es muy probable que te sugiera que te busques un gestor para estos asuntos. Que son baratos, que te van a quitar quebraderos de cabeza. Pero ojo, porque el gestor puede estar igual de perdido que tú en temas de fiscalidad en el mundo 2.0 y si él mete la pata el responsable legal vas a ser tú. No vale eso de “es que me lo dijo mi gestor”. Tú asumirás las sanciones. Además, dependiendo del volumen de negocio que gestiones o de lo espabilado que seas con las cuentas, puede no salirte rentable este gasto.

Si queréis saber más, aquí os dejo un artículo bastante contundente. Y si os gusta saltaros la legalidad a la torera ¡suerte! Aunque sea un acto muy incívico por vuestra arte, si Hacienda no os pilla en 4 años vuestro delito habrá prescrito. ¿Os declaráis bloggers al margen de la ley? Tranquilos, no hace falta que confeséis en los comentarios.

estrategia para marketing de influencers copia

¿Es oro todo lo que reluce en el marketing de influencia?

Querida marca: ya llevamos días hablando que si de influencers arriba, que si de influencers abajo. Lo cierto es que el marketing de afiliación y el marketing con influenciadores está de moda. Tanto como el marketing participativo o el conocido como Word Of Mouth (WOM), o en cristiano, boca a oreja. La cuestión es que las estadísticas sobre consumo y sobre ecommerce respaldan que 9 de cada 10 consumidores se dejan guiar por las recomendaciones de sus amigos y familiares. Y 7 de cada 10, que no es nada despreciable, se dejan guiar por las opiniones que encuentran de los productos y servicios en Internet. Y como estas cifras son de vértigo, ahí vamos todos a trabajar por conseguir clientes que hablen bien de nosotros, embajadores de marca, fans incondicionales y un puñado de influencers en el sector que tengan una comunidad maja a la que arrimarse.

Pero.. ¿Qué hay del ROI? ¿Del rendimiento de las acciones con Influenciadores? ¿Lo has probado y valorado ya? ¿O te ha cansado tanto el proceso de buscarlos, hacer la lista, crear una base de datos, clasificar a tus posibles colaboradores de más a menos interesante para tus objetivos, poner en contacto con los susodichos, gestionar las repuestas y posteriormente las colaboraciones, que has caído rendido antes de analizar si finalmente valió la pena tanto esfuerzo? Porque es cierto, quizá has conseguido muchos y bonitos post que te contribuyen a tu posicionamiento orgánico… Te lo ha diho el SEO… Y además tienes opiniones diseminadas cuál semillitas… Y además has conseguido establecer alguna que otra relación interesante para el futuro y has descartado alguna que otra que funcionó peor de lo que esperabas… Pero… Vuelvo a preguntar, ¿compensa?

Para valorarlo tendrías que tener en cuenta:  Sigue leyendo