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Los cazasorteos en un blog

cazasorteos blog

Cuando empecé con mi blog, veía que otros compañeros con mayor trayectoria hacían sorteos en sus espacios. Colaboraciones con marcas en las que los acuerdos pueden ser de lo más diverso, pero una parte que nunca cambia es la de querer premiar a los lectores por estar ahí día a día, leyendo tus historias, colaborando con sus comentarios, ayudándote a difundir tus contenidos en las redes sociales. En mi caso particular, los sorteos me han servido como una forma infalible para darme a conocer entre un público potencial que no tenía conocimiento de mi existencia. Quienes te siguen lo comparten, como regalas algo otros se apuntan, y si lo que les cuentas cuando no hay premios de por medio les interesa, se quedarán contigo. Creo que es erróneo pensar que los grandes blogs han llegado a ese estatus porque los sorteos les han favorecido. Tú puedes suscribirte a un blog o seguir a alguien en una red social porque es lo más fácil del mundo, y porque pueden habértelo impuesto como requisito para concursar. Pero una vez resuelto el sorteo, hacer un unfollow es tan sencillo que tienes que trabajarte los temas de cada día para seguir fidelizando a los recién llegados. Los que te siguen desde el principio parece que son más fáciles de contentar, te han cogido aprecio, se han involucrado con tus vivencias y algo bueno deben haberte visto cuando no te han abandonado en mitad del trayecto. Pero a estos nuevos seguidores, que te pueden parecer meros cazasorteos, tienes que encandilarlos como lo hiciste con los otros la primera vez. Sin embargo, a pesar de todo esto ¡los cazasorteos existen! Y pueden querer aprovecharse de tus buenas intenciones para quedarse con lo que moralmente les corresponde a tus verdaderos seguidores.

1. ¿Qué es un cazasorteos? Pues como en cualquier otro ámbito que no sea el blogueril, un cazasorteos es un individuo que anda al acecho, y que sólo establece relación contigo y con tu comunidad cuando hay un premio de por medio. No va a leer tus posts, ni a interesarse por lo que cuentes, ni a darte bombo de forma habitual en las redes sociales, a menos que estés regalando algo. Vamos, un cazasorteos es un jeta y un aprovechado en toda regla.

2. ¿Cómo detectarlo? Si organizas sorteos en blogs de WordPress, es habitual que los cazasorteos participen muchas veces pero desde una misma dirección IP. Con varios nombres y cuentas de email diferentes, pero desde la comodidad de su mismo dispositivo. WordPress te permite conocer la IP desde la que te dejan los comentarios, por lo que si realizas una búsqueda poo número de IP los detectarás de forma rápida. En redes sociales la cosa puede ser más complicada, aunque una característica común es que sus perfiles suelen mostrar de forma pública un sorteo tras otro, sin ningún tipo de información personal. A veces puede llevar a error, porque podréis tener seguidores de verdad que mantengan la privacidad de su perfil y que sólo hagan pública su participación en los sorteos, porque las empresas y bloggers suelen exigirlo como requisito para optar al regalo. Pero seamos lógico, alguien que en un día se ha apuntado a 50 sorteos de temáticas de lo más dispar, o es un cazasorteos y se dedica sólo a esto, o tiene mucho tiempo libre.

3. ¿Dejarles participar o no? Pues allá cada cual. Los bloggers solemos ser muy sentidos con nuestra comunidad. Creamos un entorno muy familiar y claro, puestos a premiar a alguien, no nos hace gracia que llegue un oportunista a llevarse el regalo. Si queréis castigarlos del todo, debéis avisar en las bases del sorteo de que no contabilizaréis más de una participación por IP, por email, o por perfil en red social. Si tenéis dudas de si son realmente cazasorteos o gente de a pie y queréis darles una oportunidad como a los demás (a veces hay lectores que se despistan mucho y meten la pata con las condiciones) podéis contabilizar sólo una participación, pese a que una misma persona haya dejado 100. Pero todo debe quedar bien especificado en las bases, porque luego hay gente muy pejiguera con el tema de las condiciones y pueden haceros ver irregularidades que vosotros habíais pasado por alto.

4. ¿Te aportan algo los cazasorteos? Sí, la famosa visibilidad. Lo deseable no es que tus sorteos estén plagados de esta gente que se aprovecha de tus colaboraciones sin miramientos. Pero es cierto que ayudan a hacer bulto, que si cumplen con las condiciones aumentarán la difusión y el alcance de tu sorteo, y por lo tanto no hay mal que por bien no venga.

¿Cómo gestionáis la aparición de cazasorteos en vuestros concursos en el blog y en redes sociales? ¿Pensáis que cuantos más sorteos más seguidores podréis lograr de forma fácil y sin esfuerzo? Porque personalmente, la organización de un sorteo me da una pereza… ¡enorme! Aunque ¡todo sea por la felicidad de los lectores que ganan algo!

Sorteos en tu blog ¿ocio o negocio?

sorteos en blog

Seamos sinceros: en esta vida nadie hace nada por nadie si no espera recibir algo a cambio. Y menos aún por personas desconocidas. Cuando tuve mi primer blog, al leer a otros compañeros con una trayectoria más larga y ver que sorteaban productos espectaculares ¡creía que los compraban ellos para agradecer la confianza y fidelidad de su audiencia! Inocente que era una. A día de hoy, sé a ciencia cierta que hay blogs modestos, con una audiencia discreta y familiar, para quienes este sistema sigue estando vigente. Pero lo habitual es que si un blogger sortea algo, sea la marca que está promocionando la que corra con los gastos, tanto del producto como del envío al afortunado. No soy una persona especialmente desconfiada, pero hay que reconocer que en ocasiones el blogger queda a merced del buen o mal hacer de la marca. Si promocionas y le das bombo a un sorteo y a posteriori la marca no responde ¿qué hacer? ¿Cómo comportarnos? ¿Por cuánto nos puede salir la broma?

1. ¿Por qué organizan sorteos los bloggers? Principalmente para premiar a sus lectores y para captar a nuevos seguidores, además de obtener contraprestaciones económicas o en especie por la organización, difusión y resolución del mismo. Esto es así y quien diga lo contrario miente o se está metiendo en un berenjenal de cuidado sin conciencia de lo que implica. Nadie se mete en estos follones por amor al arte, sin obtener nada a cambio. Un sorteo puede llamar la atención de mucha o poca gente, pero casi siempre, con un poco de buena organización, los participantes compartirán en las redes sociales y alguien nuevo se pegará a nosotros y pasará a formar parte de nuestra audiencia.

2. Las condiciones para participar en un sorteo. Por muy grande que sea el premio, la gente no lee y además es vaga. Es mejor asumirlo desde el principio y simplificar la mecánica al máximo. Nadie se va a hacer seguidor en Twitter, en Facebook, en Instagram y Pinterest, se va a suscribir a la newsletter del blogger y de la marca y va a compartir el sorteo ni aunque él premio sea un apartamento en Torrevieja. Lo mejor es establecer condiciones sencillas y si es posible ¡voluntarias! Por ejemplo, Facebook ya prohibió hace un año la organización de sorteos para aumentar el número de seguidores en tu perfil de la red social, por lo que este requisito nunca debe ser obligatorio. Podemos sugerir que nos sigan, pero no obligar, ya que si Facebook lo descubre las sanciones pueden ser peligrosas (desde perder seguidores hasta el cierre de tu perfil). Pero a los bloggers les gusta vivir al līmite y esto se sigue exigiendo.

3. No salir del entorno en el que estamos. Si publicas el sorteo en el blog, podrías solicitar la difusión a través de una red social, pero sí lo estás promocionando en Facebook, no pongas como requisito que te sigan y compartan en Instagram. Hay que centrarse en cada espacio y pensar que además de incómodo para el, participante, no todo el mundo tiene perfiles en todas las redes sociales. Lo ideal sería hacer publicaciones específicas del sorteo en cada una de ellas, con requisitos propios para no marear al personal. Por ejemplo: si publicas el sorteo en Facebook, pide que te dejen un comentario allí, que compartan y que si se quieren hacer seguidores tuyo y de la marca por iniciativa propia… Pero nada más. Cuanto más complicado es el mecanismo, menos gente participa y menos rédito obtienen la marca y el blogger.

4. El ganador. Se puede elegir con plugings gratuitos y páginas de sorteos. Generalmente lo elige el blogger, y debemos asegurarnos de que cumpla con los requisitos que hayamos establecido como obligatorios en las bases. De lo contrario, no sólo estaríamos perjudicando al resto de participantes, sino que además hay lectores muy aficionados a buscar irregularidades en los sorteos, cuando ellos no han sido los ganadores, por lo que es mejor evitar este tipo de confrontaciones.

5. Si la marca no responde. Este es el mayor temor del blogger cuando organiza un sorteo. Y si no lo es, debería serlo. Si una vez elegido e informado al ganador la marca no procede con el envío del premio ¿qué hacer? Si el ganador es comprensivo, podremos demorar la entrega indefinidamente, hasta que la marca se digne a cumplir con lo acordado. Eso sí, como bloggers ya no volveremos a confiar en ella. Pero si pasan los días, las semanas y hasta los meses y nuestras peticiones siguen siendo ignoradas, el ganador puede perder su paciencia y reclamar su premio mediante cualquier vía. Si quieres mantener tu reputación como blogger serio, tendrás que lograr el artículo aunque debas correr con los gastos tú mismo. Si tienes un acuerdo firmado con la empresa previo a la organización del sorteo, o mails que demuestren el compromiso que había adquirido contigo, puedes iniciar acciones legales si el trastorno que te ha ocasionado la marca es realmente cuantioso. Por eso es necesario acordarlo todo de antemano y dejarlo bien atado.

Tampoco creo que haya que entrar en pánico y evitar los sorteos en blogs, porque a todos nos gustan, pero es necesario saber que detrás de lo que parece un acto muy sencillo existe una legalidad vigente que hay que cumplir. En alguna ocasión he conocido casos de compañeros en esta situación, que han tenido que abonar los premios de su bolsillo, después de meses de lucha e incluso de denuncia en las redes sociales como medida de presión para ser resarcidos. También malentendidos entre empresas que han dado al ganador el producto que le correspondía al blogger en compensación por su trabajo, porque defendían que solo habían ofrecido un producto para el sorteo pensando que el blogger lo organizaría gratis y sin recibir nada a cambio.

Como bloggers ¿alguna vez os habéis encontrado con este tipo de problemas al organizar un sorteo? ¿Cómo salisteis del bache?

Querido blogger: No quiero colaborar contigo

 

colaboración blogger marcaEn esto de las relaciones entre blogger y marcas en el mundo virtual, hay cuestiones que escaman a uno de los dos bandos cuando de hacer negocios se trata. Como blogger, reconozco que hasta hace muy poco tiempo no tuve la suficiente confianza en el potencial de mi blog, como para atreverme a dar el paso de ser yo quien contactase con empresas interesadas en mi sector para lograr algún tipo de acuerdo. Mi blog era un mero pasatiempo, una afición en la que daba rienda suelta a mi pasión por la escritura, a mis inquietudes personales en esta etapa de mi vida y sin ninguna pretensión más. Es cierto que cada día recibía más mails con propuestas para probar productos, acudir invitada a eventos, aceptar acuerdos promocionales o publicitarios, etc. Pero yo nunca moví un dedo para incrementar estos contactos. Simplemente me levantaba cada día, me dedicaba a la gestión de mis posts y mis redes sociales y me sentaba a esperar esos mails con propuestas de todo tipo a los que daba respuesta dependiendo del interés que me suscitasen. Cuando empiezas en esto del blogging no tienes ni idea de si el número de suscriptores que tienes es suficiente, si tus visitas y páginas vistas hacen bulto de verdad, ni si tu número de seguidores en redes sociales causan vergüenza ajena o asombro. Sólo sabes que escribes porque te gusta, de un tema que te apasiona y sin pensar acerca de si el contenido que generas es de calidad, sirve de ayuda a los demás o es sólo una vía de escape para vivir en paz contigo mismo, sin importarte lo que opine el resto de la humanidad.  Sigue leyendo

Gratis no trabajo

Ni cuatro euros valgo oiga!!!!

Si te he de ser sincera estoy en uno de esos momentos que no se si reír o llorar, descojonarme o desesperarme… de verdad te lo digo… porque es para llorar como sea en serio (que va a ser que lo es) y para descojonarte en caso de que hayan puesto una cámara oculta… y como de esto entiendo un poco ya me he percatado de que ni cámara ni broma ni nada de nada.

Y es que parece que el “puto Murphy” ha vuelto a hacer de las suyas…. y a los cuatro días de publicar mi cabreo “ModeOn” en #SoyBloggerNoIdiota, zas… una en toda la boca.

Y yo me pregunto a mi “mismamente”… ¿Los años del blog sirven como carrera, no?? me refiero a que ¿deben dar un bagaje y esas cosas, si hombre!!! como quien lleva años en la misma empresa digo ¿Acaso esto no es ser una Influencer?…. pues Nooooooo, parece ser que ni años de blog a la espalda, ni bagaje, ni experiencia ni soy influencer ni soy nada de nada. Sigue leyendo

pago en especies

Querido blogger: Te pago en especie

Como está resultando que los bloggers somos un colectivo dado a la sublevación fácil (#ConMuchoLove), empezaré diciendo que cada uno en su blog haga lo que quiera y gestione la comunicación con las marcas como buenamente pueda. Pero si os interesa conocer algunas experiencias de otros compañeros que han tropezado en tremendos pedruscos antes que vosotros ¡TUBYSCU es vuestro sitio! Hace unas semanas os hablaba de como en mis inicios me vendí por una crema, o lo que en lenguaje más técnico viene a ser un pago en especie. Cobrar en especie es una práctica muy habitual en el mundo del blogging, y muy respetable siempre que el blogger, la marca (y Hacienda) estén de acuerdo y ambos salgan felices estableciendo esta forma de colaboración. Cuando aún has colaborado pocas veces, casi todo lo que te ofrecen las marcas de tu sector suele ser bien recibido. Eres blogger de una temática que te apasiona, y ya pruebas por ti mismo cantidad de cosas acerca de las que escribes después, con lo cual, si ahora puedes probarlas “gratis” (“sólo” a cambio de tu tiempo y del espacio que les cedes en tu blog) no ves más que ventajas en estos ofrecimientos. Yo también he pasado por esta fase, me he ahorrado cantidad de compras que necesitaba y me he permitido disfrutar de artefactos que de otra forma nunca hubiera conocido (que no está la economía para florituras y antojos). La marca feliz por dar a conocer su producto; mi blog feliz por tener contenido novedoso e interesante para mi público objetivo; yo feliz por tener la oportunidad de probar tantísimas cosas; y mi cuenta bancaria sin alterarse pero también feliz. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, empiezo a comprender a los bloggers que no aceptan el pago en especie como forma de financiar sus servicios.  Sigue leyendo

Querida Bloguera - Annabel VB

Solo por ser Blogger, no te mereces un regalo

Sí, soy blogger. Sí, yo también he pedido y Sí, yo también me he muerto de envidia cuando he visto marcazas y marquitas regalando sus productos en instagrams ajenos. Las cosas claras.

Y ahora además de ser blogger me pongo a coser mis cositas, me abro mi tiendecita web y empiezo a enseñar mis productos, y mira tú, no dejan de llegarme ofertas…

Pero, lo primero que hay que tener claro: Por ser bloguera no te mereces un regalo. Eso va así.  Sigue leyendo

bloggers vendidas por cremas

Yo, blogger, me vendí por una crema

La creación de “Tengo un blog y sé cómo usarlo” ha venido a llenar un vacío existencial en mi vida como mamá blogger. Hace más de 2 años que regento un blog de maternidad de éxito. Esto lo dicen las estadísticas y los entendidos en SEO, marketing on line y demás zarandajas, porque yo sigo viviendo para escribir, que es lo que me gusta. Hoy no vengo a hablar de mis blogs (tengo otro de viajes familiares), ni de mi libro del embarazo, ni de nada relativo a ellos, sino que de forma paralela pero totalmente diferenciada, quiero colaborar en este espacio para dar mi visión personal, como periodista y como blogger, acerca de la relación entre bloggers-influencers-gente-que-se-lo-cree-pero-no-lo-es y nuestras queridas/odiadas marcas. Para situaros un poco os diré que yo abrí un blog personal cuando buscaba quedarme embarazada, sin ningún tipo de pretensiones, ni ninguna idea acerca del posicionamiento en buscadores, ni de las relaciones entre bloggers ni marcas, y sin saber que se convertiría en una golosina para el sector infantil, de puericultura y demás trastos para bebés y mamás. Actualmente, vivo feliz y encantada de cómo ha evolucionado mi proyecto blogueril, hasta el punto de haberlo podido monetizar y conseguir ingresos reales para alimentar a mi familia. Pero en estos dos años he vivido historias para mear y no echar gota por parte de ambos bandos. Bloggers locas por lograr aunque sea un chupete gratis y que acosan a las marcas a través de todos los medios virtuales disponibles, y marcas carroñeras que tratan de hincar el diente en la visibilidad de algunos blogs cuyos autores no son conscientes de su potencial. Sigue leyendo