Archivo de la categoría: #WithLove: relaciones 2.0

De las relaciones en donpuntocerolandia y en la blogosfera, de verdades que a veces no se dicen o de mentiras incómodas que se ocultan… Todo dicho con mucho, mucho LOVE. #ConMuchoLOVE #WithLove

El primer cumpleblog y el futuro de TUBYSCU

Hace un año que nació TUBYSCU en un período semivacacional como este (véase, niños con los abuelos y padres trabajando con las tardes libres). Nació con gran impulso y mucha ilusión, es lo habitual en los nuevo proyecto y este no fue una excepción. Este espacio de reflexión para todos y entre todos sobre las relaciones en dospuntocerolandia y sobre todo entre influencers y marcas y viceversa ha ido publicando durante este año y ahora es momento de tomarse una pausa, reflexionar y ver cómo continúa el proyecto, hacia donde evoluciona, si incorpora más temas o no, más colaboradores o no, temporales u ocasionales o fijos… Todas estas cuestiones están ahora sobre la mesa y no son baladíes. Es por eso que en este primer cumpleblog quiero hacer tres cosas:

Agradecer a todas las personas que desde el principio colaboraron con sus ideas, impulso y buenas energías en este blog.

Agradecer a los lectores que nos han acompañado desde el inicio en esta aventura. Tenéis la voz, si tenéis sugerencias soy toda oídos.

Recomendaros los 5 post más leídos durante este primer año como homenaje a nuestro primer cumpleblog.

  1. Entrevista a los YouTubers Olga y Antuán, que ahora mismo están cosechando éxitos (felicidades, chicos, buen trabajo)
  2. Laura Yanes, cuánto cobra un YouTuber
  3. Cuánto ha de cobrar un influencer: resultados de la encuesta
  4. Mamá, quiero ser YouTuber: por qué abrir un canal
  5. Sólo por ser blogger no te mereces un regalo

Y con este primer cumpleblog reflexivo os dejo, ¿y qué sean muchos más? 

Continuará… 

El influencer no necesita al periodista

Querido periodista: siento desilusionarte. Tú que eras el adalid del cuarto poder y te veías perseguido por los gabinetes de prensa que mendigaban tu atención, ahora resulta que hay quien no necesita tu poder. Lo que es peor: no lo quieren (no lo buscan, ni lo agradecen siquiera). Y es que el influencer, cuando es de verdad, se basta consigo mismo. Hay que empezar a pensar seriamente en la relación medios de comunicación / influencers, a bajarse del burro y a hacer uso del sentido común. Ahí va un porqué de este post con ejemplos y un decálogo para las buenas relaciones periodistas / influencers.  Sigue leyendo

no mientas en la red

Inventarse una vida no es ser influencer

Alucinar es poco: lucrarse con un blog inventando que te has curado de cáncer terminal es ser estúpido, un fraude y jugar con la salud de los demás. Eso no es ser #influencer. Estoy hablando de “La historia de la bloguera que se inventó un cáncer cerebral” que hace unos meses se desveló en los medios. Y es que llevo tiempo dando vueltas a este post sobre la mentira, el lucrarse y los blogs. Por eso he buscado algunos casos más de mentiras descubiertas y me ha dado por reflexionar sobre lo lícito o no de esta práctica.

¿Hay muchos casos de mentirosos en las redes? 

Yo diría que hay muchos mentirosos en la vida misma y en las redes, como todo, se magnifica y multiplica por la facilidad que da la propia red y el modo de relacionarse en ella. Puedes crearte infinitas cuentas, poner fotos de perfil que no son tuyas, trucadas o de hace mucho años (cuando pesabas 20 kilos menos y no tenías canas). Puedes hacer creer que vives en un lugar distinto al real. Puedes relacionarte con miles de personas que no te conocen de nada y crear a tu gusto la historia. Puedes ser simpático y extrovertido cuando en realidad eres tímido. Puedes ser hombre siendo mujer o viceversa. Puedes ser joven de nuevo, o guapo, o cualquier cosa que desees ser. Y claro, eso es muy goloso si además sumas tus propios complejos e inseguridades. Pero es que además, los expertos hablan de un factor que hace que se repita en las mentiras: el éxito de la propia mentira. ¿Has conseguido con una mentira lo que querías? ¡Vas a repetir, seguro! De ahí al vicio, hay poco. 

En fin, que sí, que he encontrado casos de mentiras flagrantes:  Sigue leyendo

es fácil quejarse

Quejarse es muy fácil, mejor aporta soluciones

Está claro, la sabiduría popular tiene más razón que un santo. Y quién no llora, no mama. En el mundo 2.0 y en el 1.0. Pero en 2.0 las quejas se multiplican, se magnifican, se vuelven recurrentes y además… ¡Se quedan ahí por los siglos de los siglos! 

Y sí, soy una firme defensora del derecho a pataleta. De la queja con sentido. De las reivindicaciones justas. Pero por favor, por favor, por favor… ¡STOP DRAMAS! Estoy (y esto es una opinión personal e intrasferible) hasta los bemoles de ver malos rollos, quejas y malos modos en todas las redes sociales y blogs. Que quejarse por un servicio, a una empresa o por algún agravio a mediante Twitter, Facebook, Instagram y mail ya sabemos que cada vez es más recurrido y que además funciona mejor que otros canales en los que a veces los servicios de atención al cliente pasan un poco de los clientes y usuarios. Pero nos estamos yendo al otro extremo. Porque a nadie le gusta tener su timeline lleno de quejas. Y además no son reflejo de la realidad. Lo parece, pero no. Porque admitámoslo, los españolitos somos muy dados a esto de la queja gratuita, a las manifestaciones de bar y carajillo, a poner el grito en el cielo con “súper indignación” y luego a otra cosa mariposa, que no era para tanto.

aporta valor

En la vida, aporta valor, por favor.

Pero… Si no era para tanto… ¿Por qué ese mensaje que duele en el corazón al servicio de atención al cliente? ¿Por qué ese tono de indignación, esas letras chillonas, esa pérdida incluso de formas? Sí, los consumidores se han transformado en prosumers, en consumidores que pueden dar su opinión y lo hacen. Y eso está bien. Pero todo derecho implica también una resposabilidad. Y el derecho a queja implica respirar un poco y pensar antes de lanzar mensajes al aire que pueden generar una bola de indignación y malos rollos, con sentido o sin. Es más, pueden generar no sólo malos rollos, sino bajas de servicios, pérdida de clientes, de ventas…

De verdad, soy partidaria de la queja (con soluciones, con valor, por favor). Pero a veces es demasiado. El gatillo de las redes sociales se dispara solo. Así que quéjate, pero antes revisa si:

  • Tu queja está realmente motivada: ¿alguien más ha planteado tu misma duda? ¿Qué han respodido? Si eres nuevo en un servicio, por ejemplo, ¿de verdad has revisado bien las condiciones del mismo antes de quejarte?
  • Si tu queja es en realidad una duda, no te quejes, pregunta. 
  • Si tienes motivos, exponlos, pero sería genial que aportaras un atisbo de luz y esperanza y dieras también una salida, una posible solución.
  • Algunos trapos sucios es mejor dejarlos en la intimidad. Si tu queja tiene que ver con algo que para responderte se deben dar datos sensibles, ¿no será mejor plantearlo por correo o por chat o por teléfono? No es necesario hacer escarnio público a las primeras de cambio.

Y sobre todo… ¿Se te ha ocurrido pensar que tras la pantalla y el teléfono, quién te contesta, es también persona? ¿Qué responder quejas constantemente no es nada agradecido? ¿Que quizá la empresa en cuestión no es el demonio y de verdad intenta hacerlo bien y ofrecerte el mejor servicio que sabe… o que puede?

Finalmente, amigos quejicas del 2.0… Tenemos derecho a pataleta. Pero los reconocimientos, las gracias y las alabanzas también sientan muy bien. Imaginad lo hermoso que serían los días si en vez de quejas constantes viéramos buen rollo, soluciones y florecitas.

Lo dicho, los derechos comportan responsabilidades. ¿Y tú, eres de los que se quejan?

La guerra de las bloggers

no competir motherofthelamb

Últimamente estoy aprendiendo muchísimo sobre marketing on-line, relaciones públicas, y sobretodo sociología. No me he apuntado a ningún máster ni curso. Leo todo lo que puedo, visito algunas webs (por ejemplo TUBYSCU) y observo y reflexiono sobre las distintas opiniones de la gente que sabe más que yo de estos temas.

Los blogs de maternidad y crianza pueden ser clasificados por antigüedad o por éxito, y también por el género de su autor.

De este modo tenemos:

Los blogs de padres: Son todavía un 5% de los blogs de esta temática pero entran pisando fuerte y muchos de ellos darán que hablar. Las marcas los ignoran todavía. (Gran error.) Y aparte de estos escasos especímenes, que no compiten entre ellos sino que se respetan, tenemos:

Las dinosaurias de los blogs:

Tienen blogs abiertos y activos desde hace cuatro años o más, todo el mundo las conoce pero ellas son humildes. Probablemente sepan mucho sobre estos temas, han trabajado con marcas y siguen de vez en cuando en contacto con algunas de ellas, pero son discretas.

Las VIP blogger:

Se  toman escribir en el blog como su profesión y trabajan todo el día en él.

Se sienten especiales, han llegado a buenas posiciones en los buscadores, las marcas se las rifan porque escriban sobre sus novedades y las invitan a todos los eventos que te puedas imaginar. Hasta les pagan el hotel y el transporte si hace falta. De entre ellas, algunas sufren del síndrome de la Diva. Consideran que las marcas sólo deben tratar con ellas, la jet set del mundo blogueril, y que las demás son amateurs, blogs de estar por casa, personales, que no tienen cabida en el mundo de la publicidad en internet.

Por último, el resto del mundo mundial maternal femenino, que enumeraré a lo “Chiquiliquatre”:

1) Las que siguen escribiendo blogs personalísimos. (Mujeres que pasan de convertir su blog personal en una plataforma publicitaria)

2) Las que están empezando a ver que pueden relacionarse con marcas y probar productos e incluso sortearlos entre sus lectores/as a cambio de su opinión. (Alternan posts personales con posts publi-informativos).

3) Las que ya han pasado de esa fase y están queriendo que la marca les pague por hablar de lo que antes hacían sin cobrar un euro.(Posts promocionados).

…porque señores y señoras:

¡Resulta que hay gente que paga por lo que tú puedas escribir!

resulta que pagan motherofthelamb

De repente se te cae la venda de los ojos y empiezas a meditar: quieres amortizar ese servidor que estás pagando, o esa plantilla premium que te ha costado un porrón pero que hace tu blog hermoso, o el dominio…si ganas 10€ con tu blog ya te sentirás contenta… o puede que tus ambiciones vayan más allá y empieces a preguntarte si las blogueras vip viven de sus blogs y si tú podrías hacerlo. De repente te imaginas trabajando en tu casa haciendo lo que tanto te gusta: escribir.

Muchas de estas madres blogueras, sin trabajo tras haber sido madres, (ya sabemos como premian muchas empresas en este país la maternidad), empiezan a ver su blog como la gallina de los huevos de oro…y quieren convertirse en blogueras VIP. ¡Sacarán su blog de las sombras y lo posicionarán!

Empiezan a competir con otras que son como ellas (blogueras del montón, las “del resto”) y unas pocas, como manzanas podridas en un cesto, envidian si a una le invitaron a un evento y a ellas no. (No hay más que leer en Twitter los tuits públicos de muchas comadres, que destilan veneno por todos sus 140 caracteres). Da una pena penísima leer estas pullas, estos comentarios sarcásticos mencionando que unas son sus “sustitutas”, o deseándoles lo peor de lo peor, pero por la espalda, que de cara son la simpatía personificada.

Algunas se sienten VIP siendo del montón, porque aunque tengan muchas visitas y notoriedad, el perfil de su blog no corresponde con lo que busca la marca, pero ellas ignoran ese detalle. Es el gato mirándose al espejo y sintiéndose león. Ahí están con la autoestima bien alta y también la barbilla…Otras, sin embargo,se sienten del montón, cuando sus blogs están abiertos a infinitas posibilidades y si supieran de qué son capaces, se comerían los puestos de las otras en los rankings de blogs. Son las paradojas de este mundo singular 2.0.

Las categorías de “blogs de primera división” y “blogs de segunda” se deben a que las marcas no tratan igual a unos y a otros. Los regalos u obsequios son de distinta categoría (pero hasta límites inauditos), a los primeros los pagan con dinero y a los otros en especies o pagan mucho menos, y a los grandes blogs jugadores les invitan a todo tipo de eventos mientras que los otros deben currarse su inclusión en las distintas bases de datos de los RRPP o CM (Community managers). Y si no sabías como funciona ésto ahora ya lo sabes.

MIS OPINIONES

Creo que Internet, como he leído la opinión ajena de alguien por ahí, es un gran pastel a repartir de donde todos podemos sacar un pedazo.

No creo que competir entre nosotras sea muy sano.

Creo que muchas blogueras VIP se lo han creído demasiado, se han crecido según crecían los suscriptores a sus blogs. Necesitan mucha humildad y poner los pies en el suelo, porque todo blog grande empezó siendo pequeño y no deberían olvidar sus orígenes, cuando eran bloggers principiantes.

Si yo fuera una marca miraría el lado humano del blog que va a intentar promocionarme. Estudiaría sus tuits, y si bien cierta dosis de competitividad es buena, si leyera en su TL tuits desdeñosos, altivos y/o despreciativos, hacia otros miembros de la comunidad me replantearían trabajar con ellos. También hay blogueras VIP en los primeros puestos que son humildes, que no se les ha subido a la cabeza y no compiten con otras, sino consigo mismas. ¡Un hurra por ellas!

tipos influencers motherofthelamb

Si yo fuera una marca apostaría por los blogs de paternidad, y dentro ya de los blogs de maternidad, por aquellas VIP blogger (no nos engañemos, son las cifras de seguidores y visitas únicas en un blog lo que genera publicidad, que llega a más hogares y más ganancias) que fuesen majas, y por último, pero no menos importante, por las “blogueras del montón” o resto de blogs de clase 2 y de clase 3

Las de clase 2) te lo harán a cambio de un producto (¡que no gratis!)

A las de clase 3) les ilusionará cobrar por primera vez (o las primeras veces) y te pedirán menos dinero por un post que encima seguramente será personalizado y mucho más trabajado que el de una profesional que vive de su blog, que muchas veces sólo copia y pega notas de prensa. (O no, pero muchas veces esa es la sensación que da).

TU OPINIÓN

Y tú, ¿Qué opinas? ¿Solamente los grandes blogs deberían ser plataformas para la publicidad o tanto los blogs grandes como los pequeños tienen cabida en este reparto del pastel?

Twitter es un patio de vecinas

Twitter es un patio de vecinos

Me costó mucho encontrarle el sentido a Twitter. Facebook me parecía mucho más ventajoso en todos los aspectos: lo utilizaba mucha más gente, era más visual, no había límites de caracteres, y como yo soy de muchas palabras, este era un punto que jugaba muy a su favor de la red de redes. Pero entonces comencé a sumergirme en los submundos de Twitter y a descubrir su inmediatez, algo de lo que Facebook carecía a no ser que se hiciera uso de su chat privado. Pero al lanzar un mensaje en Twitter con una duda existencial, o con una noticia relevante, o con la queja de turno, parecía ser que llegaba de forma instantánea a un buen receptor que pondría fin a nuestros desvelos. Y tuit a tuit, mi propia comunidad fue creciendo, se establecieron lazos de amistad, se tejieron redes de colaboración y también me vi inmersa en algunas (pocas) batallas dialécticas con solo cuatro caracteres. Sí, porque la susceptibilidad está a la orden del día en Twitter. Y la cobardía también. La de quienes se ocultan detrás de un pseudónimo, o simplemente utilizan la distancia interpuesta entre la pantalla y la vida real para sentar cátedra, lanzar acusaciones y creerse en posesión de la verdad absoluta. Desde hace unos meses, en el sector en el que que colaboro con mi blog, suelo escuchar repetidas quejas acerca del mal ambiente que rodea los mentideros de Twitter, y que están haciendo a algunos usuarios dejar de lado la red del pollito para emigrar a Instagram, donde parece que aún se convive en un remanso de paz. Creo que hay perfiles de Twitter realmente mal gestionados, tanto vinculados a marcas como a perfiles personales pero profesionalizados. Sin que lo que digo tenga que ir a misa, voy a exponeros algunas cuestiones que pueden ser abordadas de forma polémica en Twitter.

1. Twitter es un patio de vecinos. Y no digo de vecinas por aquello de la discriminación de género. El caso es que a veces nos podemos topar con una serie de acusaciones, de verdades a medias, de dimes y diretes, de comentarios socarrones que sólo comprender 3 o 4 allegados del tuitero de turno pero que son suficientes para que corra la ira en el mundo 2.0. Si cuando el crimen de puerto Urraco hubiera existido Twitter, seguro que una conversación mal entendida hubiera sido del detonante de la matanza. En estos casos, casi es de agradecer que las pantallas se interpongan entre el mundo virtual y el real, porque se leen tremendas calumnias y ataques que ya nos viene bien que se quede todo dentro del ordenador. A veces, se dan conversaciones adultas que son de patio de colegio: yo no me junto con fulanito porque me han dicho (fíate de tu fuerte) que ha dicho tal cosa de menganito; yo no me voy a jugar a ese parque porque menganita dice que el año pasado era muy cool pero que este ya está del todo out. El problema es que son conversaciones públicas, así es que ¡viva la libertad de expresión! Pero a la vez hay que tener mucho cuidadito para no acabar siendo víctimas de nuestras propias palabras.  Sigue leyendo

Rectificar es de sabios, pero yo soy “mu” burra

Y quien me conoce sabe que pocas se me escapan, sea por lo que sea; y quien me conoce sabe cual es mi TONO, y no precisamente el que le pones tú cuando me lees, noooo el MIO, que es muy mio y a mucha honra; y quien me conoce sabe que me río hasta de mi sombra …ah!!! ¿que nunca lo has probado?… pues te lo recomiendo… Yo siempre he dicho que cuando te ríes de ti misma puedes hacer coña de ltodo lo demás… reirse de uno mismo te da un pasaporte, otra cosa es que sepas usarlo claro, que para ir a Santako no lo necesitas….y quien me conoce sabe que hago coña hasta de una galleta oreo… pero claro…. no todo el mundo tiene sentido del humor…y no todo el mundo entiende el sentido del humor y mira que es sano… paro aqui porque como soy mu burra me lío me lío y la lío otra vez… y al fin y al cabo este ya no es mi sitio… y OJITO EH? QUE NADIE ME HA LARGADO NI ME HA INVITADO A IRME, al contrario…. que todos sabemos que el patio de colegio (y yo no he sido la sacerdotisa que lo ha bautizado así, no me pogan en mi boca lo que yo callo) va a ir muy lleno… “Mira, ves? se va….”  Sigue leyendo