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Acerca de Celia Ramón Wyser

Periodista que quería ser escritora, presente. Como tengo multiintereses, tengo multiblogs. En HayqueserPOSITIVO.com, reflexiones para buscar la puntilla optimista a este mundo de locos. En @1parde2, la loca vida de la maternidad gemelar. Y en @TUBYSCU, cuando después de trabajar en marketing y comunicación me da por ponerme irónica con el mundillo, un poco de influencers y dospuntocerolandia. ¡Virtuencantada!

En blog cerrado no entran moscas

Ni en el blog ni en el canal YouTube ni en tus redes sociales: si no quieres que se sepa ni se comente, mejor cierra la boca 2.0. 

Recuperó hoy un post que escribí hace meses… Y sigue sirviendo! 

Porqué no debes escribir todo lo que piensas… Empecemos por el principio…

En blog cerrado no entran moscas

En blog cerrado no entran moscas

No vayas a escribir en tu blog todo lo que piensas, que como dice el refranero popular (a veces tan sabio), “en boca cerrada, no entran moscas”. O en versión actualizada, “en blog comedido no entran trolls“, o moscones… Aunque no era tanto por los trolls que yo me preocupaba, si no por la imagen de marca personal que te puedes granjear por unas palabras mal medidas o por un impulso no refrenado. Vamos, que volviendo al refranero, si no quieres que te llamen “mataperros” mejor no hagas ver que has matado a ningún chucho.

La verborrea dospuntocero es el peligro de la red: 
Las redes sociales, los blogs e Internet en su conjunto tienen muchas ventajas y posibilidades. Pero si algún peligro acecha tras la facilidad con que podemos comentar, opinar, compartir y debatir (en un sólo click) es lo que llamo la verborrea dospuntocero. Me declaro sinceramente sorprendida de lo que alguna gente comparte a veces: comentarios negativos contra le jefe, cotilleos malintenacionados de algún compañero o supuesto “amigo”, críticas feroces y destructivas que algún famoso se ha, supuestamente, merecido, el pobre, mensajes desoladores de un pesimismo que le hunde a uno la mañana e incluso el día entero como si de un cielo plomizo se tratara, imágenes de dudoso gusto (de niños con cáncer, mujeres pornografiadas, chistes sexistas y demás lindezas) y opiniones… 

¡Qué decir de las opiniones que algunos dejan en los medios digitales! Son, a menudo, agresivas, poco razonables, incluso amenazantes o insultantes, o racistas, o clasistas, o con istas que te hacen reflexionar seriamente sobre el nivel de la raza humana. Con lo mucho que me suelen gustar las argumentadas (y filtradas, ese supongo que es el quid) cartas al director de los diarios, y el bajo nivel que suelen tener algunos comentarios en la prensa online.
La cuestión es que que esta facilidad da lugar a que, a veces, no tomemos conciencia de lo que los demás pensarán de nosotros cuando vean nuestros mensajes. Y es que decimos mucho, muchísimo más de lo que pensamos estar diciendo. 

Soy consciente que mis propios mensajes en este blog y mis redes sociales dan mucha información sobre mis gustos, mis hábitos, mis opiniones políticas, mis lecturas, mis conocimientos, y sobre todo mis desconocimientos, mis debilidades, mis alegrías, mis penas… Y ahí queda para la posteridad gracias a Mister Google para quién quiera googlearme.

No pasa nada, podemos trabajarlo, llevar a que esos mensajes den información relevante de nosotros que queremos que sea encontrada. 

¿Pero qué pasa con aquellos mensajes implícitos que no quisimos dar pero que sin embargo influirán, quizá, en un proceso de búsqueda de trabajo, un ascenso laboral, o sin entrar en el terreno pecuniario, en una relación personal que queramos iniciar? Habríamos de ser conscientes de ello.

Aún así se nos escapará algo. 

Aún así habrá amigos incondicionales que nos apoyarán. 

Aún así habrá quién no quiera saber nada de nosotros porque no le dimos buen “feeling”. 

Piensa antes de escribir
No digo que tengamos que andar autocensurándonos
todo el día, ni que perdamos la naturalidad. Yo me siento bien con mis ideas, por eso las tengo, y no me cuesta admitir que he cambiado de opinión o que me equivoqué (aunque es un rollo porque puede que haya gente que no llegue a este punto y se quede con lo que dijiste en su momento).
Pero, por ejemplo, he tenido días grises que me moría de ganas de contar alguna situación que me parecía escandalosa y que cuando estaba a punto de enviar (llegué a escribirlo, sí) pensé: “con lo optimista que soy normalmente, voy a quedar como una ceniza“. Todo el mundo tiene días malos, pero no es necesario compartirlo en el blog. Es como quién en las discusiones de pareja dice cosas de las que se arrepiente luego en pleno calentón. ¿Verdad que es mejor callarse?

En fin, sigo dando vueltas a un comentario machista que me ha dolido a la vista en una red social (de ahí vienen estos barros). Sinceridad, autenticidad, coherencia… Sí. Pero, por favor, si has tenido la paciencia de leerme hasta aquí:

  • Ten cuidado con enviar un correo electrónico desde “soyunachicasexy@hotmail.com” para buscar un trabajo que nada tiene que ver con ser striper, modelo de Interviú o algo similar. 
  • Ten cuidado con compartir fotos de tus amigos borrachos o de la pinta (lamentable) que tenías tras la última juerga. 
  • Ten cuidado con decirle a tu jefe que no puedes ir a trabajar por un virus intestinal si luego vas a publicar en Facebook que estás en la playita tomando el sol (en realidad, está feo que lo hagas, pero si vas a hacerlo igualmente, no hace falta que lo digas a los cuatro vientos). 
  • Ten cuidado con revelar información personal, íntima y comprometida de tus amigos o compañeros, seguro que no te gustaría que lo hicieran de ti (y acumulas números de que suceda si tú también lo haces). 

En fin, no me cansaré de decirlo: Sentido común, por favor.

Necesitas un plan, y lo sabes!

Necesitas un plan. Y como diría el meme de Julio Iglesias, “y lo sabes”. Da pereza, “quita tiempo”, es “una pesadez”, pero lo necesitas. Porque como dicen “cualquier objetivo si carece de un plan sólo es un deseo“.

Desear está bien. A mí me encanta tener objetos de deseo. Dejarme seducir. O luchar por ser yo la seductora que se lleva el gato al agua (de eso va todo esto, sea cuál sea tu deseo). Pero francamente, si te quedas sólo en la fase de deseo y no tomas algunas decisiones sobre hacia dónde te vas a dirigir para conseguir tu meta, cómo vas a hacerlo, con qué recursos (qué tiempo, qué energía, qué dinero incluso) es posible que se te quede en amor platónico. Luego no quiero lamentaciones en plan “es que todo me pasa a mí“, “es que a mí nunca me toca nada“, “es que, es que, es que…“. 

Es que, es que, es que... No busques excusas y planifica!

Es que, es que, es que… No busques excusas y planifica!


Es que, si no compras lotería, no pierdes (dinero), pero tampoco ganas… Es un ejemplo extremo, ya sabemos que la lotería le toca a poca gente y que además por lo que dice la estadística no es la panacea porque a los 10 años de media la gran parte de los multimillonarios de bote se han arruinado. Pero eso es harina de otro costal, ¿qué hacemos con nuestros deseos, con las metas, una vez lo hemos conseguido?

La cuestión es que es difícil que consigas tus objetivos si no te fijas un plan. Más que nada porque corres el riesgo de ir como pollo sin cabeza por el mundo. Y puede que aciertes, de chiripa, por intuición. Pero lo más probable es que metas la pata, que no consigas todo lo que hubieras podido, que lo consigas pero con errores y esfuerzos superfluos que podrías haber evitado o que te quedes por el camino sin saber muy bien cómo has llegado al punto en que estás ni porqué.

  • Es como decir que quieres ser médico pero no hacer nada por entrar en la facultad de medicina, estudiar y sacarte la carrera. 
  • Como decir que quieres ser campeón del halterofilia y seguir en tu sofá sin mover un músculo. 
  • Como pretender vender con el contenido de tus redes sociales pero compartir sólo gatitos monos que nada tienen que ver con tu producto o servicio. 
  • Como querer salir con aquella chica y quedarte tímidamente en la barra sin acercarte siquiera mientras ves como se va de la discoteca. 
  • Como… Seguro que se te ocurren miles de ejemplos… 

Así que, sí, necesitas una estrategia. Y lo sabes. 

Y no, no debería darte pereza, porque te va a ahorrar tiempo y disgustos.

Y no, no es una pesadez hacerla. A mí me divierte, incluso. Me encanta imaginar lo que puedo llegar a ser, dónde estoy ahora y cómo llegar al punto al que quiero llegar. Me encanta ponerlo en práctica. E ir corrigiendo los errores que inevitablemente, si me fijo, voy a encontrar en la teoría que hice sólo con la cabeza y la imaginación. Porque es difícil que podamos prever qué sucederá con el entorno, el contexto, la reacción de la gente. Lo tenemos que intuir y hasta intentar plasmar, pero luego siempre nos sorprenden.

Es emocionante introducir modificaciones pero seguir con el plan. Y es emocionante conseguirlo. Incluso no conseguirlo pero haber llegado a un punto al que no estabas, quizá con nuevos deseos, metas, objetivos. Porque la vida cambia. No todo se puede planear. No todo sale como lo imaginaste. Y eso es la vida, es hermosa así. Pero no caigas en el error de pensar que tener un plan es aburrido. Es como una manera de vivir las cosas dos veces. Con la imaginación. Y luego la real.

Algunas citas más de regalo:

Tu naciste siendo un ganador, pero para ganar debes planear ganar, estar preparado para ganar y esperar ganar”. Zig Ziglar.

Cita Zig Ziglar

Cita Zig Ziglar


Un buen plan es como un mapa: muestra el destino final y generalmente la mejor manera de llegar a él.” H. Stanley.

Una meta sin un plan es simplemente un deseo.” Larry Elder.

Planificar no significa saber qué decisión voy a tomar mañana, sino qué decisión debo tomar hoy para conseguir lo que quiero mañana”. Peter Drucker

Cita Peter Drucker

Cita Peter Drucker


Así que… ¿Cuándo dices que vas a hacer tu próximo plan? (Para el blog, las redes sociales o tus objetivos laborales). 

De vacaciones… Que no me da la vida (bloggeril)

A mí no me da la vida… La bloggeril digo… Que llega verano y el calor funde las neuronas, el tiempo y altera a los niños envacacionados. Que con el reto de un post al día con una reflexión optimista en #hayqueserPOSITIVO ya cumplo con mi cuota de esfuerzo y constancia y dedicación. Que además colaboro en el BAF y hasta un post mensual parece inmenso. No me da la vida para los cuentos y relatos. Y para traspasar y reeditar para TUBYSCU lo interesante acumulado durante años en el blog “En 1000 palabras“, pues como que tampoco me da la vida. Aish, señor, llévame pronto, que decía la vieja del visillo. 

Sí, que hay quien sube en el ranking de Madresfera en verano -aquí el misterio desvelado por un Papá como Vader-. Y quién en verano makea el blog, cambia la plantilla, pasa de Blogger a WordPress y tal… Yo creo que “esa” gente no tiene niños o los tiene de campamentos internados. 

Por aquí, bien, gracias; como cabras… El fin del mundo se acerca (como cada vez que se acercan vacaciones, que parece en el trabajo que no vayas a volver nunca y se acabe todo) y los niños de entretenimiento en entretenimiento arruinando la economía familiar para conciliar. En fin, que bien, que ya habréis visto que no da la vida. Pero que oye, que la cabra tira al monte y en septiembre, ya si eso, volvemos al cole y a la vida bloggeril. Que eso es muy bueno para el síndrome postvacacional 🙂 

Felices vacaciones!!!
PD: otros post sobre el tema vacacional y los influencers… Si es que no aprendo, llueve sobre mojado 🙂 

Los cambio de algoritmo de Facebook

Pues sí, again, otra vez, el cambio de algoritmo de Facebook llega de nuevo con menos alcance de las publicaciones para las páginas de empresas, marcas e influencers y más visibilidad de tus post personales de gatos y paseos del canario. A menos que pagues, claro. Pero más caro, eh? Que total, el que algo quiere (que se vea y comparta su contenido) algo le cuesta (gling, gling, gling, dinerito!). 

Es una pesadez, lo sé, lo siento, yo no tengo la culpa!!! Pero oye… Que como siempre dicen muchos… “Pues me cierro la cuenta!”. Como si a Facebook le importara (o eres la Coca-Cola?). Y luego todos seguimos ahí porque es donde está la gente… Y dónde va Vicente? Pues eso! 

Pero ojo, esos fans que tanto te cuesta conseguir, NO SON TUYOS! Repito: NO SON TUYOS! No tienes su mail ni teléfono ni suscripción ni nada. Si mañana haces algún concurso pidiendo likes, comentarios y comparticiones y a Mr Facebook no le gusta… Si te cierra la página… No tienes NADA!!! 

Conclusión… A parte de Facebook como canal de difusión, intenta tener otros canales alternativos y una buena lista de mails. 

Para más información del cambio:

Los bulos de Internet

Ojo peligro! Los bulos inundan Internet una y otra vez y cada vez nos los creemos, y los compartimos!!! Cúantas veces vas a creerte que WhatsApp va a cobrarte de hoy para mañana? Que Facebook va a robarte TUS preciosas fotos -que compartes alegremente sin revisar tu estado de privacidad-? Y la última… “Las noticias” han dicho que Facebook va a cobrar… Y si compartes x mensajes no cobra y milagrosamente aparece un botón no sé dónde de otro azul y… Real y?!?!? De verdad te lo crees? No crees que Facebook te avisaría como ha hecho cuando ha cambiado las normas de privacidad -que sin leer has aceptado alegremente-? 

Facebook, Whatsapp, antes Hotmail o Messenger, se cobran tu información e intimidad. Y ya se la has dado! Seamos serios. Antes de compartir e indignaros, contrastad!!! Sólo con copiar el texto y ponerlo en Google os aprecerá que es un HOAX, falso, alto peligro!!! 

Yo doy mi permiso por este medio a la policía, MI5, MI6, la Nasa, el FBI y la CIA, la Guardia Suiza, los habitantes de la tierra media, agentes Mulder y Scully, los Goonies, a los Elfos mis amigos y hermanos, a todos los Stormtroopers y Darth Vader, El sombrerero loco, Chuck Norris, S.H.I.E.L.D, los vengadores, los Illuminati, los hombres de negro, X-Men, Ghost Busters, la liga de la justicia, Gandalf y Dumbledore, Santa Claus, el Conejo de Pascua, Bert Y Ernie, el osito Bimbo, los Lannister, Stark, Little finger, Mother of Dragons, el Hada de los Dientes, Black Sabbath, Rolling Stone, Voltron, He-Man, Mazzinger Z, Neo, Thundercats, Sherlock Holmes, El agente de C.I.P.O.L. al Agente 86 Maxwell Smart, La 99, Santo el enmascarado de plata, Blue Demon y muchos más para ver todo el contenido increíble, cosas interesantes y una que otra incoherencia e incongruencia que publico en el Facebook.

Soy muy consciente de que mi privacidad terminó el mismo día que he creado un perfil en Facebook. Sé que todo lo que he puesto puede ser compartido, etiquetado, copiado, y publicado en otros lugares, porque yo soy así de fascinante (Y POR QUE ME VALE MADRES)

Y si no quieres que nadie más se entere de algo para tenerlo sólo tú, entonces ¡no lo publiques! jajajaja.., 

(de hecho me copié esto de la biografía de otra persona que a su vez lo copio de una más)

La envidia mató al influencer (a la marca y al consumidor)

Queridos tubysquianos, disculpen ustedes el silencio, pero he estado pensando si escribir o no está entrada y en qué términos. Hay cosas de las relaciones en Internet que cada vez me pillan desprevenida. Parezco nueva! Pero es que me parece tan de cajón y de dos y dos son cuatro que alucino en colores. 

Al tema: la envidia y los opinólogos (siemprrrreeee negativvvvooooo, nuncaaaaa poooosiiitiiivvvvoooooo) me tienen frita. Ya está, lo he dicho. 

Lo maravilloso de Internet es que democratiza la información, hace que fluya en todos los sentidos, para recibirla y para crearla. Y es fantástico porque de pronto el consumidor tiene voz, surgen bloggers y youtubers y las empresas abren su discurso y te tratan de tú a tú, te responden, te escuchan y hasta incorporan las sugerencias. Pero el derecho de dar tu opinión tiene también un componente a tener en cuenta: la obligación de ser responsable de lo que dices. Y diré más: de ser responsable de cómo lo dices. 

Aquí va un listado de las cosas que me sacan de quicio en las redes: 

  1. Si vas a quejarte, hazlo. Pero piensa lo que vas a decir. Contrasta que las acusaciones que haces son ciertas. Porque si llamas a alguien “vendido”,  “estafador” o alguna lindeza por el estilo, debes saber que estas dañando su marca personal o de empresa. Y si lo haces con motivo, y con razón, bueno, aunque hablas de un delito… Pero si resulta que no hay motivo o que sí lo hay pero todo tiene una explicación lógica y razonada, eres un irresponsable. Y si a sabiendas que no es del todo cierto y encendido por un enfado lanzas opiniones incendiarias falsas o medio falsas, te estás comportando mal, como un auténtico troll. 
  2. Déjate la envidia en casa. De verdad, no vale la pena que te hagas mala sangre. Si Fulanito ha ganado el sorteo y no has sido tú el afortunado, no tiene porqué ser tongo. O te toca la lotería siempre? Si Menganito disfruta de una promoción que tú no puede que cumpla unos requisitos (como ser nuevo) que tú no. Y si Zutanito recibe gratis o es pagado por hacer un vídeo o un post y tú, simple usuario no, deja de despotricar. Evidentemente lo que hace el influencer es trabajar, una especie de publicidad, y sí, cobra por ello con dinero o en producto, o tú trabajas gratis? Enfadarse porque el influencer de turno tiene el producto gratis y tú no es como enfadarse porque Judit Mascó prueba antes que tú el producto que anuncia en la tele. Una soberana sandez. 
  3. No mates al mensajero. Si x empresa contrata a x influencer y no a ti puede ser porque tenga más seguidores, más tasa de visualización, mejor ROI (si no sabes lo que es mal vamos, empieza a buscar), puede que su comunidad se acerque más al objetivo, que conozcan al otro influencer y a ti no (en tal caso tienes trabajo)… Hay muchos factores. Pero ser el troll de tus compañeros y competencia habla mal de ti. Si no te conocen, entras con mal pie si vas por ahí criticando. 
  4. No seas “ansias” ni hagas trampas. De verdad, no creo que te vaya la vida en tener o no tener x producto que sortean o dan de premio en un concurso. De verdad necesitas dos y hasta diez cuentas falsas? Te merece la pena el tiempo invertido? Y el dinero gastado en comprar votos? Gratis no significa que lo necesites. Gratis no significa tuyo a toda costa y a cualquier precio. 
  5. En definitiva, lo voy a repetir una vez más: RESPETO!!!

La envidia en las redes, si no es de la sana que te empuja a competir, no trae nada bueno. Sobre todo a ti, que inviertes tiempo y energía en hacerte mala sangre en el mundo virtual. Sal a disfrutar del mundo real. 

Las vacaciones mataron al influencer 

Las vacaciones son para el relax, tienes tiempo de dedicarte a temas que tenías aparcados (como migrar tu blog de Blogger a wordpress o cambiar la plantilla y poner orden en categorías y tags). Aunque siempre hay una excepción: si tienes niños y acaban de empezar las vacaciones escolares, estás muerta! A ver de dónde sacas el tiempo ahora!?! Se avecina un parón bloggeril o como mínimo una reducción de la asistencia a eventos. A menos que, queridas marcas, queridas empresas, tengáis presente este cambio de rutinas veraniegas y en todos los eventos de ahora hasta septiembre preveáis, ahora sí que sí, espacios para compartir con los hijos o donde estos puedan hacer el moño mientras los influencers atienden a vuestra presentación, taller o lo que sea… El que avisa no es traidor! Vivan las vacaciones escolares, o no?