no mientas en la red

Inventarse una vida no es ser influencer

Alucinar es poco: lucrarse con un blog inventando que te has curado de cáncer terminal es ser estúpido, un fraude y jugar con la salud de los demás. Eso no es ser #influencer. Estoy hablando de “La historia de la bloguera que se inventó un cáncer cerebral” que hace unos meses se desveló en los medios. Y es que llevo tiempo dando vueltas a este post sobre la mentira, el lucrarse y los blogs. Por eso he buscado algunos casos más de mentiras descubiertas y me ha dado por reflexionar sobre lo lícito o no de esta práctica.

¿Hay muchos casos de mentirosos en las redes? 

Yo diría que hay muchos mentirosos en la vida misma y en las redes, como todo, se magnifica y multiplica por la facilidad que da la propia red y el modo de relacionarse en ella. Puedes crearte infinitas cuentas, poner fotos de perfil que no son tuyas, trucadas o de hace mucho años (cuando pesabas 20 kilos menos y no tenías canas). Puedes hacer creer que vives en un lugar distinto al real. Puedes relacionarte con miles de personas que no te conocen de nada y crear a tu gusto la historia. Puedes ser simpático y extrovertido cuando en realidad eres tímido. Puedes ser hombre siendo mujer o viceversa. Puedes ser joven de nuevo, o guapo, o cualquier cosa que desees ser. Y claro, eso es muy goloso si además sumas tus propios complejos e inseguridades. Pero es que además, los expertos hablan de un factor que hace que se repita en las mentiras: el éxito de la propia mentira. ¿Has conseguido con una mentira lo que querías? ¡Vas a repetir, seguro! De ahí al vicio, hay poco. 

En fin, que sí, que he encontrado casos de mentiras flagrantes: 

Sin hablar de los casos que se han detectado de fraudes y de delitos como la pederastia en la red en la que la mentira está a la orden del día.

¿Podemos o no podemos mentir en las redes? 

mentiras en la redVamos a ver, nadie te lo va a impedir. Hay muchos modos de mentir y la red te lo pone muy fácil. Y encima la gratificación es casi inmediata y sin esfuerzo. Pero que se pueda no significa que esté bien y como soy una inocente en toda regla, yo creo que al final todo se paga, todo se sabe… Quiero creerlo porque la verdad, pensar lo contrario, pensar en gente que miente y roba contenido, me da muuuuucho yuyu. Y de un modo totalmente subjetivo, veo 4 niveles de mentiras en la red:

  1. El caso de la mujer que inventó un negocio basado en su mentira, en su cáncer terminal falso, es el extremo. No se me ocurre nada peor que lucrarse y dar esperanzas a miles de personas aprovechando el sufrimiento, las dudas, la empatía y el miedo a morir.
  2. Hay personas enfermas que se inventan una vida paralela para conseguir la atención o la emoción que quizá no tienen en su vida y que para ello cogen historias que no son suyas, fotos que no le pertenecen y viven relaciones basadas en esa falsedad.
  3. Luego hay los que tergiversan su realidad, uno ya no sabe dónde está la verdad o la mentira de la historia porque hay partes que son ciertas y personas que lo pueden corroborar. ¿Cómo confiar en alguien así si le pillas en un traspiés?
  4. Y también hay quién exagera las cosas hasta límites insospechados. Se me ocurren por ejemplo las hordas de madres plañideras que pasan el día hablando de lo mal que lo pasan siendo madres, o los quejicas crónicos que todo lo ven negro y todo lo vomitan en la red (francamente, yo no los leo y punto, me cansan, la vida es dura, para unos más que para otros, pero a parte de algún desahogo a mí no me hace falta que me viertan la m… encima que ya tengo mis cosillas). Y para exageraciones las de las redes profesionales, ¿o no?

La verdad, en vez de mentir, di la verdad. No hace falta que expliques tus secretos (o dejarán de serlo) pero puedes hablar con honestidad desde tu experiencia. O ser claro cuando un contenido no lo has creado tú, lo has copiado, o es una historia inventada como si fuera una ficción. Pero avisa, no seas ruin. Si quieres hacer literatura, dilo y todos contentos. La cuestión es que tanto emisor como receptor del mensaje sepan dónde están.

¿Por qué mentimos? 

Pues mira qué cosa más tonta… En LinkedIn exageramos para obtener trabajo (pero francamente, en seguida verán que no eras experto en SEO si no sabes ni lo que es Adwords). En Facebook exageramos por omisión: no puede ser que seas tan guapa y que tu vida sea tan perfecta. Pero los estudios revelan que sobre todo mentimos ¡para ligar!

Diversos y recientes estudios han dejado en evidencia que los internautas, además de trabajar, divertirse o estudiar en la red, tienen tiempo para contar historias y mentir con un claro propósito: el flirteo. – En Alto Nivel

¿Cómo detectamos a un mentiroso? 

La verdad, yo soy una confiada y algo naif y voy por la vida pensando que todo el mundo es bueno y honesto. Craso error, lo sé, pero es que no lo puedo evitar. Así que estas recomendaciones que he encontrado en la red me parecen muy interesantes:

La cosa es que en Internet no es tan fácil. Así que habrá que estar alerta. Y sobre todo, si queremos atenernos a la ética, no ser nosotros quienes inventemos historias aunque estas nos den más oportunidades que la verdad. Seguro que si redactas bien, divertido y cuentas las cosas desde tu punto de vista ni que sea para entretenerte y sobre lo cotidiano también puedes llegar a una comunidad. ¿Qué gracia tiene hacerte una comunidad online si se basa en mentiras que cualquier día caerán?

9 pensamientos en “Inventarse una vida no es ser influencer

  1. Mamá en Bulgaria

    Estoy flipando con algunos de los casos de mentirosos… Aunque no tengan moral, ¿no tienen al menos miedo a las consecuencias?
    Yo he visto alguna mentira gorda en los dos años que llevo por aquí y tela marinera. En una ocasión entré en un blog y había fotos de una niña que reconocí porque es la hija de una amiga que vive en California y también tiene un blog. Como es fotógrafa sus fotos son preciosas, y la otra las iba cogiendo en el mismo orden y decía que era su hija.

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    1. Celia Ramón Wyser Autor de la entrada

      Yo lo que alucino es que alguien piense que puede ir colgando esas fotos robadas y pensar que nunca nadie se dará cuenta. Si las robas es porque están visibles y “encontrables” y si tú las encuentras, otros también, es de lógica, no? Lo triste es que la mayoría de las veces sí se van de rositas. Dan ganas de no compartir nada 😡

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  2. El Rincón del Peque

    Me parece muy fuerte cómo alguien puede llegar a inventar una mentira como es la de padecer una enfermedad terminal… ¿Dónde quedó la moral y la ética? Una cosa es ser mentiroso y otra llegar hasta ese punto por dinero. La mentira es uno de los peores defectos que puede tener una persona. ¡Gran artículo! Un saludo

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    1. Celia Ramón Wyser Autor de la entrada

      Gracias, me alegra que te haya parecido interesante. Estoy de acuerdo, la mentira y si encima es para lucrarse a costa de la salud y las esperanzas de los demás es totalmente inmoral. Por nuestra parte, es muy importante contrastar y no creerlo todo cierto a las primeras de cambio.

      Le gusta a 1 persona

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  3. Pingback: 6 meses 6 lecciones | Tengo un blog y sé cómo usarlo – TUBYSCU

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